Por el Derecho Universal a la Salud

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Derecho Universal a la Salud

Una agenda Latinoamericana de análisis y lucha

 

 

Este libro fue elaborado por miembros del Grupo de Trabajo “Estudios Sociales para la Salud” del CLACSO y tiene como propósito dar a conocer el pensamiento latinoamericano de medicina social o salud colectiva. Esta corriente de pensamiento es la expresión del pensamiento crítico en el ámbito de la salud. Surgió en los años 70 del siglo pasado primero como una contestación crítica a la salud pública desarrollista pero pronto se planteó analizar la salud en su articulación con los procesos socio-económicos y políticos.

 

Este planteamiento ha inspirado un amplio trabajo teórico y metodológico y la construcción de nuevos objetos de conocimiento, básicamente las prácticas y políticas de salud y el proceso salud-enfermedad como proceso socio-histórico.

Por el carácter de estos objetos de conocimiento las ciencias sociales desempeñan un papel central en su quehacer científico. En cuanto interesa analizar la interacción entre lo social, lo económico y lo político el pensamiento crítico es el que da el marco más adecuado.

 

Los avances de la medicina social/salud colectiva desde su fundación han sido diferentes en los distintos países de la región pero hay grupos de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) en todos los países de América Latina y el Caribe hispanohablante.

 

El desarrollo de uno u otro de sus áreas ha dependido de los procesos políticos en cada país y refleja en gran medida las necesidades de ellos.

 

En este contexto es importante señalar que la medicina social/salud colectiva es a la vez una corriente de pensamiento y el sustento de un movimiento progresista por el cambio social. Desde su inicio ha estado ligado a los movimientos y partidos de izquierda y ha adoptado explícitamente el punto de vista de los intereses populares en sus distintas formas de organización. Esto significa que en todo momento ha tenido un compromiso político y en muchas ocasiones sus integrantes han ocupado posiciones relevantes en organizaciones políticas o sociales y en la administración pública.

 

Los textos incluidos en el libro dan un panorama de algunas temáticas trabajadas por los integrantes de esta corriente de pensamiento.

 

Van desde reflexiones sobre los aciertos y obstáculos para hacer un cambio profundo en la política de salud con una orientación progresista, pasan por un análisis crítico de la política neoliberal de salud y su impacto en la dignidad y vida de la población así como las diferentes formas de luchas en su contra, sigue con sus consecuencias en la ética y la distorsión de la práctica en salud mental, para terminar con dos programas específicos de salud.

 

El primer bloque incluye textos sobre Brasil, Bolivia y la ciudad de México como ejemplos de políticas contra-hegemónicas de salud.

 

Costa, Noroña y Noroña hacen un análisis histórico de la trayectoria del sistema de salud de Brasil que permite entender los problemas que enfrenta hoy. Demuestran entre otras cuestiones las tensiones y contradicciones que se derivan del peso del pensamiento neoliberal y el poder de los actores privados en salud aún durante los gobiernos de Lula da Silva y Dilma Rousseff. Subrayan también la ausencia relativa de los sujetos obrero y empresarial, potenciales portadores de un proyecto
nacional redistributivo. Son estos los principales obstáculos a la implantación plena del sistema de salud, único, público, solidario de pleno acceso a los servicios.

 

Heredia, ex ministra de salud de Bolivia, analiza como la inclusión en la nueva constitución del derecho a la salud como obligación del Estado y la interculturalidad, apoyada por los movimientos sociales, sólo fue el primer paso para hacerlo realidad. Sin embargo, el complejo escenario político y sus distintos actores no han permitido su plena realización debido a la falta de claridad conceptual con cierta permanencia del pensamiento neoliberal, políticas ubernamentales incongruentes, resistencia de las organizaciones sindicales y de los actores económico-políticos contrarios al nuevo orden social.

 

Laurell y Cisneros analizan la experiencia de la secretaría de salud durante el gobierno de López Obrador en la ciudad de México, de signo opuesto a la política de salud federal. Abordan la relación necesaria y sinérgica entre la política social y la de salud. Discuten cómo la transformación institucional se enfrentó con problemas, aun teniendo un proyecto claro, pleno apoyo político y recursos financieros suficientes.

 

Estos obstáculos tienen sus raíces en el deterioro y abandono de lo público durante 25 años de políticas neoliberales.

 

El texto de Tetelboin hace una reflexión sobre la política neoliberal de salud en Chile en el contexto latinoamericano. Apunta que el modelo chileno fue paradigmático para el resto de las reformas en la región y ha tenido una influencia grande a pesar de sus fracasos.

 

Discute como los gobiernos de la Concertación han intentado fortalecer las instituciones públicas de salud con mayores presupuestos y ampliación de la infraestructura. A pesar de ello han mantenido el modelo original dual público-privado. Termina analizando las perspectivas de una nueva reforma bajo la conducción de la actual coalición de gobierno.

 

Las reformas neoliberales en salud han sido fuertemente resistidas y contestadas por sus nocivos resultados sobre el acceso a los servicios, las condiciones de salud y la vida digna. Los artículos de Torres-Tovar y de Franco abarcan dos aspectos de estas luchas. Torres-Tovar aborda esta problemática desde el ángulo de las luchas y actores sociales. Su texto muestra diversas formas en que se resiste y se lucha por el derecho a la salud en la región latinoamericana, teniendo como estudio de caso a Colombia. Elige a este país porque ha sido presentado como el ejemplo para los procesos de reforma neoliberal de los sistemas de seguridad social y de salud tanto en la región como en el ámbito global. Desde esta experiencia plantea un conjunto de aprendizajes y retos en el terreno de la lucha y la movilización social por la salud.

 

Franco interroga cuáles son las perspectivas de la lucha por cambiar el marco legal de salud como una estrategia capaz de revertir la reforma neoliberal. Después de revisar las luchas constitucionales en Brasil, Bolivia y Chile se centra en el proceso colombiano. Analiza las expresiones diversas de rechazo a la Ley 100, instrumento legal de la reforma colombiana, y las posiciones y acciones de los distintos actores políticos. Resalta que la capacidad de formular alternativas legales ha jugado un papel importante en esta lucha. No sólo ha conferido credibilidad socio-política a los opositores sino también ha consolidado una amplia alianza de fuerzas con diversas agendas específicas.

 

Queda abierto si es suficiente para cambiar definitivamente la política dado que el bloque neoliberal sigue siendo fuerte.
En cuánto visión del mundo, el proyecto neoliberal ha intentado, con éxito variable, construir su propia ética e imponer una nueva definición de la normalidad psíquica que excluye y margina, particularmente, a grandes contingentes de jóvenes. De ello hablan los textos de González y Schor-Landman.

 

González analiza los elementos del planteamiento ético-moral neoliberal para justificar su política en salud y lo contrasta con los planteamientos ético-morales surgidos al calor de las luchas que instauraron a los gobiernos progresistas. Considera que capital humano, igualdad de oportunidades y focalización son los conceptos sobre los cuales los ideólogos neoliberales construye su discurso sobre la justicia, la libertad y la equidad y analiza las falacias teóricas y prácticas de este discurso. Luego demuestra que los gobiernos progresistas latinoamericanos han construido o rescatado el discurso sobre los derechos sociales como obligación del Estado y la igualdad pero ampliándolo con la idea de vivir bien con una clara connotación de vida en común y en armonía con la tierra.

 

La aportación de Schor-Landman analiza con un enfoque psicoanalítico y social como la salud mental fue avasallado por lo que el neoliberalismo presentaba como un cambio para el progreso y con la ciencia vuelta técnica. Su reflexión teórica está acompañada de una experiencia de Argentina iniciado a raíz de la crisis de 2002. Se centra particularmente en los jóvenes, estigmatizados como violentos, feos y sucios. Demuestra como una dinámica terapéutica distinta, alejada del paradigma neoliberal de salud mental, permite vencer sus miedos y construir nuevos lazos afectivos y comunitarios.

 

Los últimos aportes del libro tratan dos experiencias de programas específicos de salud, uno de Cuba y otro de Centroamérica.

 

Zas y López exponen un programa desarrollado en Cuba encaminado a potenciar una cultura colectiva del cuidado de la salud, como estrategia complementaria a las acciones de salud pública. Tuvo como propósito empoderar a los ciudadanos en la gestión de la prevención mediante el fomento del deporte como recurso educativo para alentar comportamientos saludables colectivos y valores sociales así como desarrollar el potencial de la escuela, familia y la comunidad. La experiencia les permite formular una propuesta de algunos principios y modos de hacer en este campo de salud colectiva.

 

Artiles aborda la mortalidad materna y en particular el embarazo en las niñas y adolescentes como formas de violencia en tres dimensiones: la directa, la estructural y la cultural. Ofrece información concreta de Guatemala que demuestra que, a pesar de un marco legal adecuado, existe una sistemática violación de los derechos humanos de las mujeres.

 

Estas violaciones tienen las marcas de desigualdad social, de clase social, de pertenencia étnica y territorial y demuestra que el Estado no está asumiendo su papel de garante de los derechos humanos.

 

Esperemos que la lectura de este libro permita tener una idea comprensiva de los temas analizados por la medicina social/salud colectiva latinoamericana y apreciar la importancia de un enfoque social, económico y político para el análisis de la cuestión salud. Consideramos que no está suficientemente cubierto el tema del proceso salud-enfermedad como proceso social donde ha habido un desarrollo importante durante los últimos años, particularmente en la perspectiva de la destrucción del hábitat y el despojo en la nueva fase del capitalismo global.

 

Asa Cristina Laurell